jueves, octubre 11, 2007
penelope
Las olas diariamente fueron bajando.
Se estaba volviendo monótono todo:
la misma playa,
la misma espera.
jueves, octubre 04, 2007
Tarde, tarde
Estoy perdiendo altura. Empiezo a olvidar los rasgos de mi escritura. El peso de la energía que llevo dentro es más débil segundo a segundo. Las horas tienen pies y se marcharon a toda prisa por la puerta del hospital.
He empezado el ritual. ¿Sientes el frio de mi miedo? Las lágrimas no salen de mis ojos, nada quiere responder al llamado de esta seducción alumbrada en el tenue escenario. Ya no me quedan sensaciones.
Irónico! Sinatra retumba con su "i did it my way", pero todos sabemos que es mentira. Me faltó poner besos en tu boca, robarte abrazos a oscuras.
Tengo nauseas de sentir el olor a césped recién cortado y de no encontrarte entre la gente que viene vestida de luto cargando sus remordimientos.
Afuera llueve y el momento no es como imaginé. Me resigno, aunque siempre pensé que sería mejor partir un miércoles como ayer.
martes, octubre 02, 2007
sábado, septiembre 29, 2007
jueves, septiembre 27, 2007
va a empezar a llover
"con tremula voz
me dijiste esto en tu vida
te podría ocurrir
como hoy ocurre en la mía
taché los días del calendario
en los que nos hicimos daño
quedaron tres
tres días encerrado sin ti
en mi propio metro cuadrado
nos volveremos a ver
en el día de todos los santos
dime crees que valió la pena
si amenazan hoy nubes negras
que vienen hacia aquí
y creo que va a empezar a llover
creo que va a empezar a llover
y el cielo continuó yendo al gris
y tu voz en mi insistía
te podría ocurrir
como hoy ocurre en la mía
yo te quise, te quise tanto
hasta que se me ahogó agotado
mi amor por ti
y creo que va a empezar a llover
creo que va a empezar a llover
y yo que recorre y corre y desaparecer
dime crees que valió la pena?
si amenazan hoy nubes negras
que vienen hacia aquí
yo te quise, te quise tanto
hasta que encontre agotado
mi amor por ti"
bunbury & vegas
el tiempo de las cerezas
jueves, septiembre 13, 2007
Es la maquina humana más correcta de nuestros días, arroja monedas por la boca. El mundo, ese refugio moderno de concreto, de radio frecuencias, de taxis, le da los buenos días con una taza de café de Colombia y un matutino.
Puntual como siempre, se ve al espejo revisa sus dientes, huele su aliento. Del otro lado una imagen impecable, de éste un triunfador. La calle espera.
jueves, septiembre 06, 2007
Zapatos
Los que usas me cuentan de tus viajes, de esos paseos por ciudades del sur. Ciudades desconsoladas, lluviosas, hambrientas. Los míos no sé de qué hablan talvéz de sus fracasos y sus anhelos por volver. Que algún día aprendieron a caminar, a dejarse amarrar las cintas, a mirar el mundo desde abajo y desde otra perspectiva. Que un día quedaron ahogados en un charco de invierno corriendo por alcanzar un autobús.
Probablemente cuenten sobre sus deseos de volar, de despegarse del suelo y de no terminar olvidados, enmohecidos en algún basurero.
jueves, agosto 23, 2007
Contrastes
jueves, agosto 16, 2007
jueves, julio 19, 2007
jueves, julio 12, 2007
miércoles, julio 11, 2007
lunes, julio 09, 2007
Mariposas lilas
La gente se despide. No siempre para siempre.
Esta vez presentí que no volvería a verla, de igual modo me despedí tan frío y racional como siempre. Ella tenía una sonrisa desamparada, distinta. Me mintió sincera y francamente. Antes de cerrar la puerta desvió su mirada hacia la esquina, cerca del refrigerador, yo -por curiosidad- miré de reojo y vi correr una asquerosa cucaracha. Entonces mi sospecha se confirmó.
Doce minutos más tarde, (como siempre, distraída volando tras mariposas lilas), cruzó la calle, no se dio cuenta y se dejó arrollar por un automóvil cualquiera. Faltó a su fantasía de morir colgada.
Se ha dejado las pantuflas estacionadas en posición de abandono. Les hablo y les ordeno que se escondan. Es inútil, creo que son sordas.
La cama donde pasamos épicas madrugadas se acostumbró a verla soñar (probablemente que perdía los dientes o que caía profundamente en una dimensión desconocida). Esta noche se mira en el espejo y se cubre de incógnitas. Es más sincera que yo.
Comer y masturbarme se me hacen actividades aburridas, pero necesarias. Desde entonces, con más frecuencia deseo hablar con los libros, con la televisión, o viajar por internet. Me entretengo tratando de envejecer de apatía tragándome su muerte sorbo a sorbo.
¡Mierdas!, me pregunto si es la misma asquerosa cucaracha o es otra. Sea lo que sea es la cuarta vez que pasa frente a mí.
Menos mal, mi reloj es digital, porque no soportaría ni un solo tic tac. Como es sabido de sobra, cuando uno se siente solo se le abren las ventanas de la percepción y empieza a delirar con sonidos de blues, grillos, viento y lamentos de mujeres que buscan hijos perdidos.
Así que vuelvo a abrir mis ojos y trato de darles vida a las pantuflas telepáticamente. No obedecen. Me dirijo a la alacena, cojo una bolsa plástica. Respiro. Me distraigo con un cigarro. Les doy otra oportunidad. No contestan. A pesar de todo, no me atrevo a decirles adiós.
jueves, julio 05, 2007
Hambre
Ya falta poco para llegar.
Comeré hasta el ultimo pedazo de aquellos cuerpos y los liberaré de sus culpas.



